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SILVIO RODRÍGUEZ: "CHE GUEVARA ES LA DIGNIDAD"

por Daily Pérez Guillén

En declaraciones al expresidente de Ecuador Rafael Correa, Silvio Rodríguez manifiesta que para él, Che Guevara representa la dignidad.

Al evocar a varias personalidades latinoamericanas, Correa y el cantautor cubano rememoran el legado del revolucionario argentino-cubano. Casi al final del diálogo publicado en el programa "Conversando con Correa", de la cadena de televisión Rusia Today, se genera este intercambio que Ocean Sur reproduce para sus lectores.

RC: Te iba a preguntar del Che (...) El primero en las ideas, el primero en el trabajo y el primero en el frente de batalla, poniendo el pecho a las balas...

SR: Qué cosa. Por cierto, yo siempre te tuve mucho aprecio, Rafael, pero cuando te secuestraron la actitud tan recta , tan viril que tuviste, realmente, no a mí solo, te nos creciste mucho a todos.

RC: Omisión imperdonable, cerremos con broche de oro... ¿Qué es para ti el Che Guevara?

SR: Para mí el Che es un ejemplo, es un ejemplo de dignidad humana, por eso le escribí una canción que se llama "Hombre". Sencillamente, "Hombre, desciende a mi ciudad tu ejemplo, hombre".

RC: Ojalá que ese ejemplo nos inspire a todos, porque podemos estar de acuerdo o en desacuerdo con el Che, pero qué hombre más auténtico, qué hombre más coherente, qué testimonio de vida.

SR: Ni más ni menos.

Aquí puede ver este "Conversando con Correa" . Rafael Correa y Silvio Rodríguez.

Y esta es la letra de la canción que evoca Silvio Rodríguez

"Hombre"

De quererte cantar sufro disnea

bastante más allá de los pulmones.

Tu sombra brilla hoy en la pelea

mayor de la conciencia y las razones.

Por ti canto de pecho,

como el sueño en que giro

y leve, como aún respiro.

Por ti adelanto trecho

a lo que falta en tono

y canto lo que no perdono.

 

Hombre, hombre y amigo,

aún queda para estar contigo.

Hombre, hombre sin templo

desciende a mi ciudad tu ejemplo.

 

Supiste cabalgar contra quien odia

desde su torre de odio y exterminio,

pero, en mi parecer, te dio más gloria

el alma que tallaste a tu dominio.

La medicina escasa,

la más insuficiente

es la de remediar la mente.

Y la locura pasa

risueña cuando engaña,

cual odio de la propia entraña.

 

Hombre sin apellido,

un poco de piedad te pido:

hombre, ay, todavía,

que un tanto más allá está el día.

 

De la melena inculta a la calvicie,

del número inicial a lo incontable,

desde la tumba hasta la superficie,

tras breve veinte tan multiplicable

me llega un canto alado

de fiebres de la infancia,

me brota la invención del ansia

y entero y mutilado,

furiosamente a besos,

te doy mi corazón travieso:

 

Hombre, hombre sin muerte,

la noche respiró tu suerte,

hombre de buen destino,

y hay luces puestas en camino.