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ARTÍCULO

CHE, PALADÍN DE LA UNIDAD REVOLUCIONARIA

por Freddy Pérez Cabrera

El 16 de octubre de 1958, cuando la Columna No. 8 Ciro Redondo, procedente de la Sierra Maestra, arribó a la finca Planta Cantú, en el Escambray espirituano, nacía el Frente de Las Villas. Comenzaba a escribirse ese día una de las páginas más brillantes de la historia de Cuba, cuyo protagonista principal fue el Comandante Ernesto Che Guevara, artífice de la unidad de todas las fuerzas que operaban en este territorio.

La historia de esa proeza había comenzado a tejerse poco después de las ocho de la noche del 31 de agosto de 1958, cuando en medio de una pertinaz lluvia, la columna invasora comandada por el Che partió de El Jíbaro, Sierra Maestra, integrada por 144 hombres, distribuidos en cinco pelotones (la escuadra médica, encabezada por el doctor Oscar Fernández Mell, pertenecía al pelotón de la comandancia). Como segundo al mando venía el comandante Ramiro Valdés Menéndez.

El Che y su tropa avanzaron de manera dificultosa bajo los efectos del temporal desatado por un ciclón que desbordó el cauce del río Cauto, el cual estaba tan crecido que imposibilitó su cruce hasta el 3 de septiembre, cuando campesinos de la zona, en un bote de remos, pasaron a toda la columna, operación que duró unas ocho horas y obligó a los rebeldes a abandonar los caballos.

La travesía por la región agramontina resultó compleja y difícil debido a las inclemencias del tiempo, el total desconocimiento del terreno y la falta de informaciones sobre los movimientos de tropas del ejército batistiano, de ahí la alegría mostrada por los invasores tras observar lo que Yoel Iglesias, integrante de la tropa, describió como «una mancha azul en el horizonte», en referencia a las montañas del Escambray.

Al llegar a tierras espirituanas, el Che y su tropa hallaron una complicada situación política, signada por la desunión. En las lomas villareñas operaban distintas agrupaciones guerrilleras, desde las genuinamente revolucionarias, pertenecientes al Directorio Revolucionario (DR), el Movimiento 26 de Julio y el Partido Socialista Popular (psp), hasta el llamado Segundo Frente del Escambray, donde coexistían elementos honestos con una dirección francamente contrarrevolucionaria. Para el guerrillero argentino, la labor de unidad de las fuerzas que combatían a la tiranía en la región tenía prioridad.

Un ultimátum, escrito en una pared por el autotitulado Comandante Jesús Carreras, integrante del grupo de Eloy Gutiérrez Menoyo, advertía al Che acerca de la situación en la zona: «Se prohíbe la entrada de toda persona ajena al Segundo Frente en el territorio ocupado por este. En la primera ocasión serán advertidos, o en el caso de reincidencias expulsados o exterminados».

En cada uno de los lugares que recorría, el Comandante rebelde encontraba «el mismo panorama: una cordial recepción de parte de la tropa y una fría acogida de los jefes que parecían estar cumpliendo labores de espionaje», según detallaría luego en informe a Fidel.

Para derrotar el sectarismo y la desunión, tan pronto como pudo, el Che se entrevistó el 20 de octubre en Las Piñas con Víctor Bordón Machado, y el 21 en Dos Arroyos con Faure Chomón Mediavilla, jefe de la Columna del Directorio Revolucionario 13 de Marzo, quien le aseguró que no entraría en acuerdo con el II Frente, dirigido por Eloy Gutiérrez Menoyo, porque la dirección de esa agrupación tenía «una línea propia de bandidos», le aseguró Chomón.

Luego, en la finca La Gloria, en El Algarrobo, ambos jefes guerrilleros volvieron a reunirse, ocasión en la que, al decir del Comandante Chomón Mediavilla, el Che se mostró indignado por la actitud del II Frente, planificando maniobrar de forma tal que pudiera neutralizarse el accionar de Menoyo y su gente, para cuyo propósito fijaron hacer un pacto entre ambas organizaciones.

Unos días antes, el 26 de octubre, la columna invasora tuvo su bautizo de fuego con el ataque al cuartel de Güinía de Miranda. Al amanecer de aquella jornada, los disparos de las huestes rebeldes despertaron a los habitantes de ese poblado y a los soldados de guardia en el cuartel, con cuyo combate se marcaba el comienzo de la cadena de victorias del Che en el Frente de Las Villas.

A finales del propio mes, los rebeldes llegaron a Caballete de Casa, donde levantaron el campamento de reserva de la Columna No. 8, el cual devino, además, escuela de reclutas Ñico López y asiento de la planta de Radio Rebelde. La creación de ese recinto resultó pieza clave en el éxito de la campaña villareña, encabezada por el Che.

El Pacto del Pedrero

Impotentes ante el empuje rebelde, el Estado Mayor Conjunto del Ejército Constitucional aprobó un plan estratégico para Las Villas y, en consecuencia, lanzó una ofensiva desde tres direcciones distintas: Fomento, Cabaiguán y Sancti Spíritus, cuyo objetivo era acabar de una vez con el movimiento insurrecto e impedir su avance hacia occidente.

El 29 de noviembre el ejército batistiano inició el movimiento de tropas compuestas por unos mil soldados de los Batallones de Combate Contra Guerrilla No. 11 y No. 22, que tenían como reserva las compañías 33 a y 36. De esta agrupación formaron parte también efectivos del 3er. Distrito Militar de Santa Clara.

Desde las primeras incursiones, las fuerzas combinadas de las columnas del Che, Camilo y personal del Directorio Revolucionario lograron ripostar la agresión, y el 4 de diciembre expulsaban del campo de batalla al último batallón dispuesto para esa empresa. Fue esa la última ofensiva planificada y ejecutada por el alto mando castrense.

Ante el descalabro sufrido por la tiranía, el Che comenzó a planificar, con la participación de todos los grupos rebeldes, la contraofensiva rebelde a tenor con el desarrollo general de la guerra. Para su ejecución, debió sellar la unidad con las fuerzas de las organizaciones que operaban en la zona.

Fue así como, bajo el estampido de las bombas lanzadas por la aviación, fue firmada el 1ro. de diciembre una declaración de unidad entre las fuerzas del m-26-7 y el dr, conocido con el nombre de Pacto del Pedrero. Ocho días después el Partido Socialista Popular (PSP) se adhería a esta alianza, y el 12 de diciembre firmaba con el Segundo Frente Nacional del Escambray un nuevo pacto, que daba a conocer las bases de un grupo de acuerdos entre las dos fuerzas rebeldes, destinado a la formación de un «frente único».

A partir de la derrota de la ofensiva batistiana y con el refuerzo del armamento arrebatado al enemigo, la columna liberó a Fomento el 18 de diciembre, con lo cual se daba inicio a la Campaña de Las Villas, itinerario guerrillero continuado en Cabaiguán y Guayos, y que no culminaría hasta la toma de Santa Clara.


Fuentes consultadas:

Guevara de la Serna, Ernesto. Pasajes de la guerra revolucionaria. Cuba 1959 –1969. Edición anotada. Editora Política. La Habana 2004.
Taibo ii, Paco Ignacio (1996). Ernesto Guevara, también conocido como el Che.
Síntesis biográfica de Ernesto Che Guevara publicada en el Centro de Estudios Che Guevara.
Cronología de la vida del Che realizada por el Centro de Estudios Che Guevara.
Periódico Escambray de Sancti Spíritus.
Periódico Vanguardia de Villa Clara.

 

Tomado de www.granma.cu